lunes, 30 de enero de 2012


Ay sí… los cuadros, los rectángulos, los crucigramas…
Todo cabe en un cubo si tiene las longitudes simétricas y ángulos rectos
Todo menos lo oblongo
Lo elíptico
Lo irregular
Miro al cielo y quiero ordenar las estrellas
Que queden encuadradas
Que no estén dispersas.
Quiero escritos que parezcan crucigramas
Con la respuesta “correcta” y el orden adecuado
Como esos juegos infantiles
donde cada figura cabe y entra en su espacio
Las neuronas debieran se cuadradas
Los astros, al menos, en órbitas redondas
Tu palabra y la mía, al menos coordinada
Te digo algo y ya sé qué me respondes
La respuesta correcta
La perfección irrenunciable.

Demos muerte al poeta incorregible
Satanicemos al filósofo insondable
Venga la hoguera para la estulticia existencialista
Para la vagancia fuera de los muros de la verdad predicada, aceptada
venerada.

Hágase la voluntad de lo cuadrático bajo los cielos y en toda la tierra
Mientras me sueño viajando entre las galaxias luminosas
De desconocidas estructuras, dimensiones y proporciones
Llevando a mis bacterias polizones
Entre las comisuras de mis dientes
Y mis espacios intestinales
En pos de la confrontación con lo incomprensible
Que estimule en mis genes
La apoteosis mutacional. 

sábado, 21 de enero de 2012

cómo es querer poquito
es como meter los besos en un cántaro de barro
o dejar que los latidos emocionados vivan sólo un minuto
es quizá
emocionarse una tarde, rodeado de palomas
mientras el quiosco suena y suena al son de la sandunga

querer poquito es casi un vuelo de abeja
esforzándose tanto para llevar el polen
o quizá el de una mosca
irrumpiendo a la siesta para que no me pierda
esa luz del ocaso

poquito, así de poquito...
tanto que se sostenga entre dos dedos encontrados

qué complejo es poquito
me desata reacciones de locura
ay, si mi suspiro dura tan poquito, comparado al del sol
y si poquito, es la décima o centésima parte de un miligramo
o de un mililitro
para una bacteria eso puede ser un océano

poquito no se puede
no sé cómo medir ese poquito
por eso siento que te quiero mucho
mucho
y si no lo sientes
es quizá porque no me cabe en el pecho
un amor tan esplendido
que te ciegue la vida
desde que empieza el alba.











cada vez que te miro me reencuentro,
allá, en el viejo barrio de mis abuelos
donde la luz se volvía verde por las hojas de mango
y el viento era un perfume que olía a pastel de nuez

te miro y me veo
veo lo que no vi en mi tiempo
nada se detiene un instante
en ese apresurado afán de parir todo
que tiene la vida.

jueves, 12 de enero de 2012

Callar, o no.


Callar, o no.
tomar la voz
o la palabra
para escribir o pronunciar un verso
que pensamos es verso
Aunque no cumpla reglas
ni sumiso a las normas...
se declare poesía.

Callar, o no.
Dejar que afloren los temores
a las miradas frías
que esperan que el silencio
solamente se rompa
para estibar palabras
que se ajusten al modo
que hicieron las costumbres
que las llaman poesía.

Callar, o no
Dejar que la mirada
se vuelva vieja y muda
silenciosa y solemne
de todo lo que mira
Y que la voz del alma
se limite a algún beso
musitado en silencio
en una noche tibia
Encarcelando al ángel
de la citara impía
que quiere hablarle al viento
celebrando a la vida

Callar, o no
Dejar que el mundo goce
sólo vastos silencios
y breves armonías
Excluyendo a las voces
tempestuosas, traviesas
que cuentan a su modo
con sus letras adversas
las penas y alegrías.

Callar, o no
Dejar pobre a la vida
Como si nuestra huella
no tuviera en su senda
amaneceres locos
e hirientes despedidas
Como si del martirio,
del naufragio, surgieran
sólo ecos redondos
sobre empedrada vía.

Callar, o no
Ceder ante el ultraje
que nos declara ajenos
igual que en tantas cosas
 que no nos piensan buenos

Que nos piensan indignos
descastados
y ajenos

Hablar...

Tomar la pluma loca
y usando nuestra boca
cobijar nuestro invierno
Que nada es tan tierno
como decirle al otro...
algo más, de lo poco
que no se volvió infierno

Hablar

Investir al poeta
que surge de la grieta
que no habita en rotondas
de elogios a una lengua

Humanidad desnuda
Viento lleno de cuerpos
Afanosos, umbríos
bebedores de penas
hambrientos de amoríos
Padres de ese otro canto
que entre risas y llantos
se simula murmullo
presuroso de puertas

¿Callar, o no?

¡No!

Que no reine el silencio
Que se llene la vida
de presuntos poetas
intentando poesía

Si no alcanzan la gloria...
sí alimentan la vida.

domingo, 8 de enero de 2012

ella vuelve por mí
vuelve esta noche
viene
como ventisca fría
sedienta de cobijo

hago un hueco en mis manos
un nicho de falanges
ciertamente entumidas

llora y canta

hilvano los momentos
vistiendo de recuerdos
una noche tan fría.

viernes, 6 de enero de 2012

hemos vencido al mar
a las tormentas
a los vientos contrarios
la luna se hizo cómplice de mí
encubridora de tu sombra fugaz tras los jardines
manto de amantes
se convirtió la noche

las miradas 
los susurros
los venenos
no encontraron las formas
de develar a fondo
nuestros mutuos misterios

nadie lo sabe

me miras
te miro

todo el mundo se apaga
universo pequeño
que se asoma a la sombra
que duerme entre mis brazos.