lunes, 21 de febrero de 2011

temo decirte asómate
acude a la ventana
déjame contemplarte
bella y desnuda
cautivándome el alma.

temo decirte que te temo
que me siento tan bien en esta jaula
entre minutos vestidos de un absurdo
que nunca ofrecen nada.

esperas
sé que esperas
deseo que esperes
alimento mis sueños con tu cara
y mis manos anhelan
a que llegue el momento
de labrarte los poros
de tus pechos ardientes como brasas.

espero
sin que se abran mis labios
para pedirte nada.
podría decir que ahora
las horas se han vuelto 
aleteos inerciales
sobre una espuma que presume 
sus mil formas mágicas de desaparecer sin dejar huella.
Mi viaje breve
se deja cautivar por un extraño horizonte
cobijado por vientos
que se tejen con tantos remolinos
en ese lugar
donde pasta el verano.





Ah... sí...
me asombro bastante
me llenos de esperanza fervorosa
cuando veo a las multitudes que gritan y cantan
y resisten
como si en verdad fuera la hora
en que suenan las viejas alarmas de la esperanza
de un lugar así de hermoso
como el no tener que protestar.

Pero vuelvo a los rostros viejos de los hombres
a los ojos errados de fortuna
donde cada estomago tiene su propia hambre
siendo el hambre tan común
y cada cabeza tiene
sus desgarbados sueños
tan llenos de fantasías y emociones.

¡Oh esa multitud!
Qué pronto se desgarrará las vestiduras
y se jalonarán los cabellos
y se buscarán las espaldas
cuando la trompeta suene
y sus paradigmas vuelvan a ser el yugo
donde pacen todos los días de la semana.

viernes, 11 de febrero de 2011

amante de los tejados
y las frescas noches de luna
quien te viera soñando con ratones
y enamorando al cielo
con tu pecho de espuma.

Música

Tierna voz
Mar y arrullo que se esconde en las esquinas.
Vieja mirada con el rostro de ternura
que nos mira sin espejos
ni intenciones de captura.

Música.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Vete ya
Lárgate
Mira las calles llenas de cuerpos que gritan que te largues,
llenas de pisadas cansadas de los mismos caminos cerrados
Mira los panteones
vencidos en el tiempo sin que los anhelos se cumplieran
Vete ya
muérete en paz
muérete ya
que la sangre se te congele
y se petrifique tu corazón
llévate contigo la voz de todas tus mentiras
y has con ella una epopeya de tu mascarada
haz lo que quieras con el resto de tus días
pero lárgate ya.