martes, 15 de junio de 2010

El paraíso aún funciona:
se marchan los calores y regresa la lluvia
más adelante flores y los cuencos de fruta
impostergable magia que colma los sentidos
que parece inmutable
ante tantos agravios

El paraíso aún funciona
por doquier se levantan los muertos
se descosen las crisis
y vuela la miseria

Entre la ventisca de lluvia ácida
el amor sigue buscando pechos
y la sonrisa rostros preocupados

el paraíso aún funciona.

Solo

Me he quedado solo,
con algunas palabras,
con algunos intentos

Los sentimientos sienten la red y se fugan

Los viejos ropajes del amor no quieren ropa nueva

Estoy solo, solo aquí, y huérfano de magias
las mejores palabras padecen con mi agobio
y el susurrar interno se ha vuelto paleta de limón
por lo agria y congelada.

Verdaderamente estoy solo,
y en esta soledad
debo reconstruir
mi intento de poeta.