martes, 28 de abril de 2009

Viento

Quiero limpiar al viento

Quiero volverlo nube,

cielo...

Sí, cielo, como siempre lo ha sido.

Quiero que vuelen alas en él.

Quiero que se oigan cantos por su cuerpo

Quiero... quiero.

Tantas cosas quiero, viento, de ti

que a veces creo, soy injusto contigo

Como cuando te apreso en mis pulmones,

o cuando te atormento en mis quejidos...

Y hoy, que el temor puebla los rincones, viento...

te prejuzgo, pensándote asesino...

martes, 14 de abril de 2009

lo que queda atrapado



Entre la luna fría y yo
siempre queda atrapada alguna nube
que se puede convertir en ridícula tormenta.

También hay luceros viejos
y letras
muchas letras sueltas,
comas, puntos y hasta, guiones
que se pueden convertir en ridículo poema.

domingo, 12 de abril de 2009

tormentas

Envuelto en los vientos tibios
y los mares de todos los océanos
un pequeño verso navega
aferrado a la suerte
para hacer de sus rumbos
un regalo.

El temporal no sabe de ternuras.

La tumba

Fría tumba.
Lamiendo tus dedos
me fui buscando tu senos marchitos
la tierra tembló al sentirme
los cielos se llenaron de vapores
luego vino la lluvia.

Mármol blanco
qué suave se desliza el hielo
sobre tu reluciente granito.

Me enamoré de ti


Me enamoré de ti
y de la tarde.

Los vientos templados se me hicieron hamacas
y tus besos ríos.

No escuché tus te quiero pues estaba dormido
y tú eras muda
piedra muda
que se rompe si algún beso
moja la lava muerta.

Me enamoré de ti.
Es mi locura
mi ceguera;
en vez de tropezar contigo
me enamoré de ti.

miércoles, 8 de abril de 2009

Les diré

Cuando pregunten por ti
responderé que te has ido
que te has llevado de mí todo recuerdo
de todos los rincones
has recogido tu risa
tus suspiros
tus aromas.

Cuando pregunten por ti
responderé que te has llevado de mi cuerpo
todas tus huellas
todas tus salivas,
tus sudores
tus humedades.

Que te has ido
que para siempre te has ido
que lo único que se aparece por aquí
muy de repente
envuelta entre la magia de la tarde muerta
es tu sombra
tu obsesiva sombra
que se aferra
a esa luz que una vez le dio mi vida.

domingo, 5 de abril de 2009

Canto a la Luna Ausente.

La luna no siempre viene a mi casa
mas yo siempre la espero.
Cuántas veces el cielo nublado me ha impedido verla...

Muchas.
Muchas veces...,
más yo sé que la luna está ahí
tras todas esas sombras
tras todas esas cunas de tormenta.

Yo sé que la Luna es muda.

Nunca habla.
Siempre está callada y mirándome.
Abrazando a su conejo
y bañando los paisajes con su belleza.

La Luna es así.

Y yo también soy así
Soy un loco que sólo se siente bien hablando con la luna,
y la luna: sólo escucha.
Ambos somos así.

La Luna y Yo.

Estas semanas, el cielo ha estado nublado.
Muchas tormentas esperan el momento indicado para descargar su ira sobre el mundo.
La Luna no se ha aparecido
Quizá ya no vuelva.
Quizá no quiera saludarme.
Quizá su conejo se despertó y se ha escapado,
y la Luna lo anda buscando.

Luego se le escapa.

Por eso, a veces se ve que sus brazos están abiertos,
llamándolo...,
acogiéndolo.

Quizá algún día escampe
y la luna vuelta a estar ahí de nuevo
con su rostro plateado
y su mirada de lucero.

Pero, si la luna nunca vuelve...,
de todas maneras
siempre estará en mi recuerdo
y en mi corazón.
mientras tenga recuerdo,
y mientras tenga corazón.

viernes, 3 de abril de 2009

El tiempo mata (La Guitarra y Yo)

El tiempo es una enfermedad sin remedio:
te matará algún día:
Mientras de que te mueres
búscate una mujer
que te alegre la vida.
Una mujer que cante
o que baile bonito,
que tenga buen trasero,
pechos rebosaditos.
Que se se embriague en la cama
como la peor piruja,
para que, lento. el tiempo
se te pase sin prisas.
Si no encuentras una mujer así
más te vale tener, al menos...,
una vieja guitarra.

miércoles, 1 de abril de 2009

Tarde y Muro (La Guitarra y Yo)

Mis ojos se han oscurecido en medio de un recuerdo
mientras un niño juega a ser remolino
gaviota, o fantasma, sobre sus pasos inquietos
la tarde se queda platicando con el muro viejo
de todo cuanto ha visto y que se lleva.

Yo voy contando las notas
y la guitarra se estremece como en fiesta
un canto insistente y pesumbroso
deja salir los sueños, las quimeras.
Lleva rato coqueteando con mi risa
con su acento de muñeca lisonjera.

Tras mis ojos lastimados de penumbras
una lágrima se despoja de la tierra.
Suaves pasos me refugian en camino
a la mar de silencios que se encierran.

Tarde vieja que de pronto ya se ha ido
por sus largos paseos tras quimeras.
Esta vieja soledad que llevo escrita
no se cansa de anotar mi vida entera
yo prefiero ser guitarra que le dicta
a este cuerpo que una alma lleva suelta.