domingo, 29 de marzo de 2009

La dueña de mis manos (Yo y La Guitarra)

Antes de nacer escuché tu sonido
Entre llantos y versos
me fui volviendo un sueño
pasivo y solitario
como una tarde eterna.

¡Nací viejo!
¡Con miles de recuerdos!

Como los cerros que nacen cada uno de diciembre
entre un paño de seda color blanca
y un vendaval de fríos sin ventanas

Mi corazón de pino
es tan sonoro
que sólo se adormece
tañendo una guitarra.

Vals y armonía (Yo y La Guitarra)

Deme su brazo.
Deje que le recoja con ternura
todo el cabello suelto y tormentoso,
deje que yo la abrace:
mi pasión, es un arte prodigioso.

Ordenemos los tiempos
dejemos un espacio a la ternura.

Quizá un trémolo suave;
o un contrapunto agudo que perdura.

Mire que yo me muero por tocarla
que me tiembla en el pecho
que se escapa en sus brazos
esa alma de guitarra
doliente y lastimera
que me apura y a veces, desespera...

Hagámonos un verso
más allá de la muerte
seamos Universo que perdura.

Robemos este tiempo
para que quede inscrito
con todos los minutos
y todos los silencios
en la historia completa de la vida.

Deje que yo la abrace
Déjeme consumar
esta locura,
de volvernos madera
que se fuga entre el viento
en pequeños sonidos
queriendo -al ser eternos-:
Ser armonía pura.

Romance con los Sonidos (Yo y La Guitarra)

Ahí perdido entre el romance amoroso de los sonidos y los silencios
mi alma se desprende del tiempo y dejo de ser mortal.
Muero...,
y mi muerte consciente viaja en la nave inmortal de los sonidos
donde también se puede llorar y reír,
y el amor se vuelve un espacio dulce
donde no existe amanecer ni anochecer solitario
ni falta el alimento
ni los ojos miran llorando
tantos océanos de miserias
que levantan los tronos de las falsas glorias.

Ahí en ese instante es donde dudo
de si Dios es mudo
o tiene lengua de Guitarra.

Yo y Tú (Yo y La Guitarra)

Yo y Tú

Sin besos
sin más abrazo que tomarte la cintura
y acariciar sereno con mis dedos
tus cabellos de plata
y tu ombligo de pino
nos llenamos de magia.
Yo...,
dejó de ser un vago de teorías
que se extravió buscando algún secreto
y se sumió por siempre en la locura
de un mundo tan diverso
en confusiones
cuyo dolor del alma no termina
mientras que dentro broten la pasiones...


Vieja madera muerta...,

que se guardó los vientos como heridas
y se preñó de cantos de gorriones
y en su vientre de fibras, escondidas,
dejó como silencio tantos sones.

Tú y Yo

Dos Muertos
cuando el amor nos llega
y nos unimos ambos corazones
rompemos los silencios
y hacemos tal murmullo poderoso
que suene a despertar en los panteones.

Camino del atardecer (Yo y La Guitarra)

Camino del atardecer...
Lleno de mil nostalgias taciturnas
que dejaron sabor de besos de mujer
en los internos galerones
que mi delirio incuba.

Boca de canto, abierto con aceros,
sobre el cuerpo de un pino fallecido,
donde lejos, grabados por el viento,
sobreviven los cantos de los nidos destruidos.

Camino de la tarde
donde la luz de adiós, del sol, se vuelve espejo
donde lloran los ojos por un mirar de lejos
donde del alma brota...
transpira...
Esa erupción de amor que da consejos.

Camino de la tarde
espejo de madera
con las venas abiertas
y los sueños grabados en el cuerpo
regalate mis manos
y mis versos
hagamos los dos juntos
arropando los cantos
los recuerdos
en un mar de sonido
algo que nos parezca
primavera.

Mel/CFV/ primavera de 2009.

Guitarra (Yo y la Guitarra)

Guitarra...
Yo te acaricio el alma de madera
y tu virtud despierta adormecida.
Dos cuerpos que se encuentran en la tierra
para cantar la vida.

Tú estás muerta...
Son de tallos tus secos corazones
que no se beben más la sabia contenida.

Yo estoy muerto...
Hago que ando, porque la luz me hiere las pupilas,
por que los pasos pierden el reposo
cuando la mente late compungida.

Pero el momento hermoso se sucede después de mil heridas
se cuajan los poemas
y una especie de cielo me bendice la vida.

Guitarra....
Yo te acaricio el alma de madera
y tu voz de sirena,
da la magia a mi vida...

La dueña de mis manos. (Yo y la Guitarra)

Quiero una caja por tumba
de pino de noble tierra
para que un canto profundo
les deje cuando me muera.

Cualquiera diría que estás muerta
o que eres mi cubierta para tumba
pero ambos sabemos el secreto.
¡Somos amantes!

Más allá del silencio
más allá del santuario
que a nuestro amor secreto
le captura.

Versos de tarde (Yo y la Guitarra)

Soy poeta
Soy trovador
Soy alma extremadamente inquieta
mi locura es extrema
mi saciedad maldita...
Soy poeta
Poeta pobre
viejo
y feo...

Como León Felipe
a quien amo con ternura.

Al que ya casi imito
al reposar mis tardes por banquetas de parques escondidos
atrapando a mis letras,
mientras mi paz se embriaga
del salobre pesar de los olvidos.


Quiero volverme tarde
tarde vieja
tarde extraña
quiero charlar contigo
rozando tus entrañas
de los muchos amores
que dejé en el camino
tras siguientes mañanas.

He decidido seas mi compañía
para de aquí al mañana
pues cansado ya estoy de los martirios
que el desencanto entraña.
Mi corazón requiere de ternura
con aroma a guitarra.

Soy poeta
Soy trovador
Vagabundo soy en los pasos de la vida
donde mis huellas casi están borradas.

En la tarde que viene
antes de ver la noche consumada
quiero beber madera
de sonares bañada
para volver madera
dulce
suave
tierna....

mi última morada.

Melquíades san Juan/CFV/ primavera de 2009, después de un beso de viento.

viernes, 27 de marzo de 2009

El Ritual

Tu mirada me dice lo que soy para ti.
Hay en ella un rechazo arrepentido
o una tentación doliente.


Tu mirada se hiere a sí misma
con los huracanes internos que la envuelven.

Tu mirada me mira en su recuerdo,
en el momento aquél en que, abordada,
alojas mi cabeza entre tus piernas
y te dejas besar
por mis labios hambrientos
en tus labios morenos,
de formas arrugadas.

Me gusta masturbarte con mi boca
me gusta relamerte entre quejidos
me gusta hacerte oler a aromas misteriosos,
y extraerte el néctar, de las paredes rosas
de tus suaves tejidos
a veces, monacales.

Me gusta saborearte en tus internos
pintarte con mi lengua
chuparte hasta sorberte,
donde juntos, tus pliegues
reconstruyen,
la bóveda celeste.

¡ Me gusta !

Me gusta tu impaciencia...
Tu languidez impronta
lejos de los mezquinos paradigmas
que vuelven tu conciencia un pobre nido.

Te despiertas, mujer...
La mujer hambrienta,
se trasmina en tu piel.

La veleidad se asoma
se mueren, silenciosos,
los tabúes vacíos;
y todo tu universo,
se me ofrece, tan mío.

De mi obelisco manan
jugos desconocidos
y todo este universo
que construimos locos
se perfuma de pronto
con el incienso impío.

Mi cuerpo tiene una hambre
por tu cuerpo encendido.

Me alojas con tu boca.
Me absorbes todo entero.
Nuestros cuerpos se enroscan
raros...
¡ Desconocidos!,

Navegando entre piernas
se embriagan nuestros rostros
con los ojos cerrados
comiendo sus delirios.

Temblores tormentosos...
¡Son ecos...!
¡Son suspiros...!
¡Son incendios voraces
los que hemos esparcido!

Vorágines de besos
que anhelan ser unidos.

Sobre tu cuerpo flota,
volando, el cuerpo mio.

Mi rigidez se aloja
en tu cuenco de rosa
que me ofrece el vacío.

Hueles a mariposa
y yo a encino tardío
que entre tu cuerpo arroja
su resina jugosa,
mientras el tiempo goza
contemplando el rocío.

Te acuestas a mi lado.
Me regalas tu boca.
Te dibujan los pechos
con sus oscuras rosas,
mis dedos tan urgidos.

Tu cintura se quiebra...
Son tus pies dos palancas
tras los talones míos
que con fuerza me arrastran
hacia tu glúteo altivo.

Nuestras partes se gozan.
Todo en ti sumergido.
Tu deliciosa boca
me aloja, consentido.

Se mecen tus caderas
atadas, como barca,
en medio de tormenta
a este puerto mío.

Se desata el diluvio
donde no había llovido.

Se transmiten corrientes
de un palpitar divino.

Se agolpan las respuestas.
Todo es un mar bravío...
Las compuertas del cielo
se han vaciado y cedido.

Las almas están quietas.
Los cuerpos aún unidos.

Un murmullo de cantos
nos recorren tardíos.

Se quedan con nosotros:
muchos momentos vivos.

Los cuerpos se alimentan
del maná prometido


Un momento se aquietan
satisfechos, queridos...

La huellas de tormenta,
-de diluvio vivido-
se tuesta entre las piernas,
sellando lo ocurrido.

No hay ventanas abiertas
que revelen El Rito,
sólo nuestras miradas
y un silencio bendito.

Aún faltan más horas
para partir -huidos-
del banquete amoroso
tras promesas, cumplido.



Nuestros cuerpos se rozan.
Se incendian los sentidos.
Nos embriaga de nuevo,
cobijado en la noche:
El Ritual conocido.

jueves, 26 de marzo de 2009

Ese Viento

Este viento que miras, es viento...,
Viento que arrastra hojas.
Que dispersa el olor de café por las mañanas
Que se aloca entre muros
bajo ese Sol, torrente
de destellos, que se vuelven mirada.

Viento que huele a cuerpo
a cuerpo enamorado.
Que tiene voz de viento comprimido
que algunas veces canta como herido
y que otras veces suena ilusionado.

Viento que da su vida al escenario
para llenar espacios
para llevar susurros
y bendecir abrazos.

Si no me miras... soy viento.

Kukumbaya

Viento llenos de notas en latidos
música que se llena de preguntas
nostalgias amorosas que rebotan en el hueco
de los viejos momentos encerrados
en la cárcel eterna de lo que ya no vuelve
y que se ha amado.

Olor a mujer morena recién bañada
que perfuma su cuerpo
con las flores más dulces
y las tardes más largas
donde los vientos locos
van desairando puertas
por las calles calladas.

Rumor de mar enternecido.
Flama de vela quieta.
Tiniebla que se vuelve templo
de los breves encuentros
de los cuerpos que se aman.

Kukumbaya

Imposible evadirse
de tu cuento sin hadas.

Semieterno

A Esther Del Ángel Ibarruri, por las tardes de tinta color plata.



Más allá
de todas mis preguntas
está el minuto que se consume lentamente.
Ese que miro al lado de tus ojos.
El que huele a tu aroma
el que llama a la puerta
cualquier tarde aburrida
para volverla fiesta.

domingo, 22 de marzo de 2009

Es tan loco el amor

Ella no era como la mujer de mis sueños:
voluptuosa y desmedida en sus formas más sensuales.
Era apenas una chica desnutrida con formas naturales
pero tenía ese mirar de lado, con ojos tan atentos que te miran con extremo cuidado
mientras sus labios abiertos dejan fluir su risa y desenfado.
Tenía esos pies de dedos tan delgados como los dedos de las manos
mal envueltos en curiosas alpargatas de pisada suave como de las gatas
y ese andar tan delicado haciendo que su falda se agite lado a lado.
No le recuerdo más rutinas que espiar mi venida en las esquinas
y hacer la charla tan llena de señales que tal parece que más que hablar enseñas.
Es hija de anarquista socialista exiliado de la república española
que suele declarar mal los poemas y destruir los cantos desde la pianola.
Adora a Marx, a Lénin, a Márquez a Machado y Lorca,
ama a Serrat y lloró la muerte de la Durcal como loca.
Ella es así; si la critican..., a ella no le importa.

Se enamoró de la Bouviere desde los diecisiete
y me quiso hacer como sentir Sartre se siente
con sus cartas de míticos romances desde su habitación alejada de ultrajes
desde donde inventaba jugar desde muy niña con sus muñecas y viejas fantasías.

Ella es de izquierda, se dice socialista, repudia la ambición del que conquista
su vanidades y sus excesos sin importarle que el dolor exista
entre los seres que padecen hambre.
Pero le gusta ir a misa algún domingo, "sólo por lo bonito";
mientras deja que me deleite en los murales
con tantos motivos religioso-espirituales casi renacentistas.

Es hija de anarquista
exiliado de la república española
que sin dejar que medie algún obstáculo
disfruta cada semana
de la revista HOLA.
Mira telenovelas
y no se pierde de los programas de chismes
de una farándula pueril y consumista.

Le gustan de la Biblia mil pasajes
y a veces llora con los personajes
y suele decir preces cuando se siente sola.

Le gustan mis poemas más sencillos.
Se acuesta entre mis piernas
igual que los chiquillos
mientras mi voz rasposa
va diciendo los versos
como si cualquier cosa.

Sabe de su belleza, qué me excita...
no necesita deshojar las margaritas
me fascinan sus pies, sus manos, sus pezones
que siempre oculta vestidos a la vista
y que descubre sólo para íntimas cuestiones.

Para hacer el amor enciende tantos cirios
que más que sexo se me ocurre algún concilio,
decora sus ambientes con nardos y lirios,
y usa chanel número cinco,
se pinta las uñas largas de colores
usa calzones y corpiños que parecen flores
abre sus brazos siempre acogedores
y me hace de su cuerpo un dulce paraíso
que sólo entiendo que la suerte quiso
se me obsequiara su existencia con todos sus favores.

Le pone tres paquetes muy sensibles de condones
a mi maleta de equipaje por probables ocasiones
y sólo pide, por favor, las precauciones
por si algo se atraviesa que venza las razones.

"No traigas mal a casa", me dice de un modo que anticipa los perdones
que su mirada suplicante recompone
comprendiendo que el mundo tiene sus tentaciones;
más siempre vuelvo muy lleno de pasiones
por su pelo castaño y sus etruscas expresiones
que todo tienen, menos reclamaciones.

Acude a marchas defendiendo derechos
defendiendo al maíz para que haya país
a las lesbianas y a los homosexuales
con los que se revuelve entre besos y abrazos fraternales;
reclama libertades para sociales presos,
la indignan lapidario gestos para con las mujeres.
Tantas veces la miro y me pregunto a solas
sin entender del todo sus motivaciones
el cómo es que te quiero después de tantos años
con tanta nueva fuerza, sin pensamientos vanos
mas allá de los veinte y de las discusiones,
de las canas precoces y de vencer juntos a tantos desengaños.

Si me preguntas por qué ha durado tanto nuestro sueño.
Yo no sabré decirte algún por qué

No es por mí.
Soy sólo pasajero en su menaje
hizo maletas algún día,
y sin saberlo yo,
me puso en su equipaje.

No soy yo. Ella es la rectora de su vida
la jardinera que siempre siembra en nuestro huerto las semillas
que hacen brillante primavera asombro de cualquiera...
Sus pasteles de Moka o de tres leches
las gelatinas de vainilla
o el capuchino que insistente, por las mañanas, bate.

Será que aún no se apaga su verano,
y es el invierno tibio
donde su cuerpo se vuelve chimenea
bajo cobijas de franela que parece seda.

No soy yo.
No tengo las respuestas
es un evento inexplicable
quizá es casualidad que un día llamó a mi puerta
que por fortuna había dejado abierta
y que llenó mi cuerpo de árbol con tantos pajarillos
que compitieron con un solo chiquillo
que desde niño aprendió a buscar las cosas ciertas.

No lo sé.
No encontré ninguna formula secreta
no soy nadie especial...

¡Es tan loco el amor!

sábado, 21 de marzo de 2009

Esta tarde

(Del cómo todo es un motivo para hacer poemas)

Este día te estuve esperando
mi boca llena de palabras
se quedó hambrienta de tus dulces oídos.
Triste murió el arrullo tierno y escondido
de alguna mentira inquieta,
que nacer, a tu blanco universo,
como flor de verano
en esta primavera,
tampoco ha podido.

Tengo lirios de plata
de mis sueños de niño
que quisiera enseñarte
en una dulce tarde
musitando quedito
como si me embriagase
con el néctar del tiempo
que no suele olvidarse
tras el tiempo infinito.

Esta tarde te estuve esperando
y se pasó entre vientos
y camiones sin rumbo
el sensible deseo
de mirarte un ratito.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Azul

Azul...
Azul profundo
inmensidad donde navega todo olvido
y no conserva nombre
nada
nada...

Canto Hueco

Yo soy un canto hueco
que resuena en un sauce derrumbado
moribundo y tardío
como las casas viejas
con techos destruidos.

Soy pared que de vieja se derrumba
entre cuartos que ya no guardan nada
soy un misterio abierto para el cielo
que destroza con lluvias mi morada.

Nadie viene a mi encuentro comedido
solo fantasmas miran mi desgracia
los que conocen todos mis minutos
y partieron con ellos a la nada.

Ya no guardo un suspiro
ni un secreto se alberga en mi memoria
son un grado de espera hacia la tierra
que será para siempre mi morada.

Guardo sólo un recuerdo
un recuerdo que ya se vuelve nada
ese que fue mi nombre
que sus labios a veces musitaran.

Soy un canto hueco
que pronto
el universo
ha de volverle nada.

Hoy no estoy

Hoy no estoy
quiero llorar a gusto mi agonía
quiere verter de mi alma, toda, impía...
los petardos que el cielo me heredaran

Hoy no estoy
hoy me he vuelto silencio
con las puertas cerradas sin espías
con el cuerpo apartado de mi pecho
para mirar la herida
de mi doliente pecho.

Hoy no estoy para nadie
sólo la muerte viste con sudarios
a mi doliente pecho tan herido,
solo el fantasma oculto de mi mente
se desangra en mi lecho
compartiendo las horas
con la punzada ardiente
que me cuenta
los agudos segundos.

Este abandono inerte que me duele
tiene un sabor, que amargo, es exquisito
tan amargo que, a muerte...,
me es un sabor bendito.

Hoy no estoy
para todos...
me he convertido
en alma
de todos los lamentos.

Viento de marzo

Hoy
con el viento de marzo
y el resplandor mortal de un triste ocaso
me regresó la musa
envuelta en su mortaja
entre linos de seda
y zapatillas rojas perfumadas

Me sorprendió en la tarde, que me huía,
para no compartirme su morada.
Regia, llena de sol
de fiesta engalanada
desafiando cometas
con su cola de lumbre tan dorada.

Con el viento de marzo
y uno que otro latido que la aguarda
me sorprendió la musa,
doliente y pesumbrosa,
desesperada y muerta
muerta de muerte lenta,
retardada,
para llorar conmigo
los últimos minutos
del invierno...,
antes de hacerse nada.

Lágrimas

Si la soledad fuera bebida
estaría ebrio de silencios alocados
de escandaloso silencios comprimidos
en mis labios cerrados.

Dices que siempre callo
es que no has aprendido a escuchar ciertos murmullos
que tienen un lenguaje de mirada
en estos ojos tuyos
de mirada eclipsada.

Lo silencios me destrozan en salidas
haciendo puertas de viento
que luego quedan cerradas
para evitar que la brisa se me vuelva llanto.

Soy el dueño del canto
del habla
del suspiro.

Ellos
mis esclavos
no pueden hacer nada por decirte
lo que llevo guardado.

Sólo las lágrimas
miserables tránsfugas de mi martirio
suelen pedir piedad
tras la cuencas vacías de palabras.

Dices que callo... es cierto
Soy un silencio inútil
que no sabe expresar tantas heridas
con mi pequeña boca tan callada.

Esperando

Esta tarde me dieron ganas de llorar por tus ausencias
apagué todas las luces de mis cirios
e hice silencio a todos mis murmullos
oí la voz del agua cayendo como si hubiera lluvia
tempestad que caía sin truenos
Era un diluvio ausente de relámpagos
gotas llenas de voces o de pasos,
de tantas semillas plantadas en mis surcos,
cultivando la tierra que todavia anda viva
esperando
esperando
esperando...

Corazón de Jade

Cuando grito viene la lluvia
quizá porque tengo corazón de jade;
cuando palpita con fuerza
me lastima el pecho
con sus aristas de navaja,
el cielo se compadece de mí
y llora en forma de lluvia

Muerta

Te has burlado de mí
tengo todo tu cuerpo
con toda su belleza
con todo su deleite
pero sin ti
sólo tengo un cadáver
que me ensucia las manos.

Te has burlado de mí
malicioso fantasma...

alguna vez


que alguna vez fuiste miel
y que
alguna vez
fui goloso:
esclavo de tu cuerpo

Desnudez

Mi desnudez
palpita
tiene hambre de vida.

soledades

Era el hombre solo
rodeado de eriales
de abrojos
de espinos
de semillas infértiles
solo
bajo la mirada burlona del universo entero.

Al Silencio

El perfume
se vació por los caminos.
Tras las huellas
quedaron todas las tentaciones puras
que conducen
al profundo silencio.

Viento seco

Sólo viento...,
esperaba algún néctar
alguna humedad
algún pecado
alguna perversión encantadora.

Pero ese verano
traía sólo viento
viento seco
viento con polvo de desierto
frío
y seco.

Sequía I

Dormimos juntos
su frialdad me contagió con todos sus silencios.
Era un árbol sin aroma de resinas
que se robaba toda la humedad
de mi precario otoño.

La Sequía

El poema viejo aquél
se fugó con mi sueño mas preciado
me ha dejado el pecho huérfano de flores
y con una enorme sed
en mis labios secos
sedientos de besos
enmedio este trance ausente de ilusiones.

martes, 17 de marzo de 2009

Pasto de parque

Quién no se pierde en una tarde
los pastos siempre tienen paciencia
son más propios que las playas
para cuando se quiere pensar
son isletas entre muros
puentes que se vuelven túneles
entre el asfalto y los claxons
de un mundo que no acaba de moverse nunca.

Siempre queda ese espacio perdido y casi ajeno
los serenos parques
con sus serenos arbustos
listos para charlar con uno que otro recuerdo vivaracho
de algún transeúnte perdido
naufrago de los barcos pletóricos de ruido
que navegan sobre la mar del tiempo
adivinando rumbos
e inventando nuevas islas por explorar.

Aquí la tarde se muere y resucita
se repite el emplasto cicatrizador de tedios cotidianos
y cuando la soledad se vuelve solida
como los rieles de los trenes
hasta se puede encontrar un amante
deseosa de asesinar su propio aburrimiento
o encontrar al profeta de este siglo
con sus anacronismos delirantes
anunciando la eterna venida
para refrescar la ya desmotivada espera.

Cualquier tarde extraviada
como si fuera un número atrasado
de una revista vieja
se puede consultar
en las sombras dolientes de la espera
de cualquier parque olvidado
entre el mar de muros grises
que simulan ser formales y alegres
para no ser tan fríos.

domingo, 15 de marzo de 2009

Tierra Mestiza

Tierra Mestiza

Canto que suena a canto que me alegra
canto que suena a anhelo que suspira
voz de guitarra inquieta, que a la vida
le canta con su canto de madera.

Canto que se detiene en nuestras vidas
para servir de alivio a la quimera;
además de los vientos, las heridas,
encontraron su voz en la madera.

Canta Tierra mestiza, que no olvida,
sus andanzas desnudas por la selva;
vieja cascada azul: un mar de brisa,
que se esparce en sonrisa por la tierra.

Si puedes olvidarme en tu partida
los ecos llevará tantos motivos
que en tu pecho serán como ladridos
los armoniosos sones de esta tierra.

Si quieres olvidarme en la distancia
por la historia que tanto nos ha herido
cualquier surco de tierra florecido
te llevará su imagen lisonjera.


Canta tierra mestiza, acaso llora...,
porque el llorar es canto que celebra
el amor que se guarda y se matiza
con la sal de piel y de la tierra.

Canta tierra mestiza florecida
dentro del batallar que no se arredra
para romper con sones esa piedra
que quiere aprisionar tu dulce vida

en el viejo sonar de cada cuerda
viene hermanado en sangre compartida
nuestro alegre huapango, cual bandera
mestizaje versátil que te entera
del doliente flamenco, que naciera.

Tierra Mestiza
Desde el Bravo hasta Tierra de Fuego
eres la toda mi tierra.

Tiene sabor de patria que se esmera
trascender las fronteras y banderas
con un canto que lleva su alma entera.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Lo que es..., no tener qué escribir.

El tiempo es una tempestad apocalíptica.
Una vorágine violenta y asesina.
Las viejas vestiduras de los santos
son disfraces de pillos
que burlan la ternura.

A pesar de que intento
comprenderme más allá de una mirada pura
que se prende de luces
y de sombras
siempre se queda
en la invisible conciencia
la idea de que el "dentro"
es fantasía pura.

Sumergido en las profundidades del océano de gases
voy navegando entre ecos y destellos
que mi mente loca y ociosa convierte y ordena de tal forma
que le da espacios perfectos
estructuras razonadas
y las llama vida.

Las estudia y legisla en sus efectos
como el ciego que conoce, de sus nieblas, la espesura.

Esta mañana mortal como las otras
frente a mi pantalla cotidiana
rutinaria se presentó la rutina,
vieja como un matrimonio disfuncional
sorda como una religión absurda.

Mi renuente locura le cerró las puertas
y se envolvió en su manto de profeta
desde donde el reducido universo
le permite ser internamente sabia.

martes, 10 de marzo de 2009

Versos Muertos

Ante el tiempo que viene
he ahogado al poema
le he puesto ventanales con oscuros barrotes
para que siendo preso
no me pida salir
a la luz de la vida
y se muera de quieto
entre mi alma y la lira.

Ante el tiempo que viene
escucho lloriqueos
metáforas sangrantes
hemistiquios suicidas
que quieren rebelarse
para mirar la vida.

Yo mismo suelo, muerto,
convertirme un fantasma
que por las noches rima
oscuros versos muertos
como forma de vida
como forma de hablarte
silenciosa suicida.

sábado, 7 de marzo de 2009

Cu ve mí.

Cuando vengas por mí
me moriré de una muerte emocionada
explotará mi pecho
y mis ojos se llenarán de luz incomprendida
se morirá mi cuerpo
desahuciado de todo movimiento
Me temblarán los labios
y un espasmo de piedra
se volverá mi corazón maltrecho.
Cuando vengas por mí
se romperá el aliento
enterrando por siempre a todos mis murmullos
las palabras guardadas se volverán secretos.
Se secarán las flores plantadas como versos
y guardaré un te quiero
solamente un te quiero
por si me dejas muerto
por si me dejas solo.

Solamente un te quiero;
un inútil te quiero.

lunes, 2 de marzo de 2009

La telaraña


La telaraña tiene
al tiempo
al viento
al espacio
a la presa
y...,
a la araña.

poema sin titulo apropiado

Cuando miro tu boca pienso:
¡cuántos besos abortan mis sentidos!
Muchos
muchos besos...,

y tus labios no saben
que entre besos y besos
mis caricias de labios
a tus labios serenos
cuando me llega el hambre
a besos se ha comido.

Es algo de locura
de esa locura innata
que siempre anda conmigo
que envuelve mi cabeza
de pensamientos raros
a veces... sin sentido.

No te lo he dicho nunca
no lo diré a tu oído
porque sé que estás lejos
de mi camino impío
porque sé que aunque quieras
tener un beso mio
solo es beso en palabras
muy lejano y vacío.

Mas todas las mañanas
cuando, al abrir, te miro
se me antojan tus labios
que parecen muy fríos
y te lleno de besos
imaginarios besos
con los que me vacío
sobre tu rostro raro
tan formal
tan sombrío.