jueves, 29 de septiembre de 2011


Acudes hacia mí cuando mis cuencas se llenan de nostalgias danzantes
Y bogan mis sentidos por cadencias atrapadas en palabras gozosas
Y la tristeza se mira posada como lluvia sobre un valle lejano
y desde ahí me mira
Te escucho y siento el gozo venir bajo el manto vaporoso de tu túnica
Vaho que sumerge sus vapores en mi boca ansiosa de brumas
Te construyo sin pensar en estructuras
Cuerpo de mujer eres en mis dedos
Voz que me habla a mí primero
En esa lengua secreta que no se ha oído nunca navegar por los labios

Lo demás sólo es forma que depende de la tinta
Y de la mirada de locura.