viernes, 8 de enero de 2010

la función

a veces no los vemos
son parte de ese miserable paisaje
que se muestra impresiso
liberado del hábito inducido
por la televisión
instrumento condicionador de sorpresas de nuestra época
a veces no los vemos
pero están ahí
con su disfraz de bohémico
y su sonrisa simulada
tras la palabra que se dilata y dilata
hasta hacernos romper nuestras evasiones mentales
y surge la voz vocalizada
y los gestos teatrales
¡Somos público!,
de cualquier forma,
somos público;
y ellos, los dramaturgos
los poetas.

El Arte se desparrama ante los ojos
dura un minuto
entre comezón y comezón
la trama
el fondo
y la risa que antecede la mano para el generoso pago
de la breve función.