jueves, 31 de diciembre de 2009

Temo a mi propio canto

Temo a mi propio canto
pues siempre se repite.

Me he vuelto eco
como la cascada del viejo río de mis años inocentes:
murmullo de selva.

No sé cuándo digo lo mismo;
ahora entiendo al abuelo,
con sus mismas historias
frente a las mismas flamas.

Los hombres somos eco,
somos como un tambor que marca los minutos
y un aletear  de garza, que interroga a los vientos.

Temo a mi propio canto
Es mi riesgo,
mi karma de cantor
mi dulce asilo.