jueves, 31 de diciembre de 2009

el sabor de un suspiro

Más que carne soy viento
etéreo entre eclipses que cruzan por mi tiempo
y tiernos equinoccios que cantan mi retorno.

Mis cuentas se suman en veranos
y voy restando otoños a mi risa
Sé que en el jardín del camposanto
se revuelve, paciente,
la verdadera espera.

Mírame tú
disfrutemos de nuevo este destello
que te muestra tan bella
y me muestra rendido ante tus ojos.

Comparte mi ilusión
estrella fugaz
que de repente viene
y se me vuelve dicha.

Más que carne soy viento
o es que acaso, el suspiro,
tiene sabor a eterno.