lunes, 7 de diciembre de 2009

La calle

Vivimos en la misma casa
compartimos domicilio
 Nuestras calles no se parecen
cada cual la mira diferente
y recrea sus recuerdos.

Yo siempre miro los tejados
las paredes de cal que se percuden tras la lluvia
y esa vieja raíz desnuda
que venció a la banqueta
queriendo hacerse tronco
recubierto en follaje.

Tú -me cuentas-,
que te embebe la luz
y las cortinas rojas
las miradas del perro tras la verja
y las hojas pintadas de amarillo.

La misma calle
de nuestra misma casa
la que nos ve
con pisadas distintas
con premuras diversas
y un que otro palpitar
que se apesta en rutinas
o se muere de penas
cuando llega la tarde
y los rayos del sol
se recogen lejanos
hacia otros caminos
otras calles
otras partes...

La misma calle
la que guarda los ecos
 los silencios
que no saben decir
lo grandioso que hubiera sido
haber corrido un mundo pleno de aventuras.