sábado, 12 de diciembre de 2009

Fantasma de piel apiñonada

¡Cómo camina
sin que el suelo se eleve a acariciarla!
¡Cómo no estalla el viento en sus presencia!...

¡Es bella!

¡Soberbia!

Una selva salvaje que camina
y despierta en mi ser
ansias secretas.

 Cómo no acude el mar
con sus olas de lengua
a lamer su escultura
de piel apiñonada.

No sé cómo...
seguramente
es un fantasma ausente
a los demás sentidos
que solo me atormenta
internamente.