domingo, 11 de octubre de 2009

Preámbulo de...

María está haciendo los huevos revueltos. Ella es magistral en eso. Estamos solos este sábado y eso nos hace sentir un nerviosismo pre-escénico delicioso.

Se sienta enfrente de mí y le empiezo a leer mis poemas.
Se pone seria, pensando, y empieza a hacer la traducción al tsotsil de su región.
Yo escribo lo que escucho, no importan las letras mientras sean útiles para imitar los sonidos. Faltan letras los sonidos son inmensamente ricos, sobre todo ese chasqueo de la lengua que ni juntando las kcpt lo puedo sugerir

Cuerpo de agua estelar
cómo te pareces a la nube que llevo dentro
la que riega mis sembradíos
para hacer brotar de mi vientre
los hijos de maíz.

Cabello de luna
apadrinaste el día de su creación
dejaste la línea de dientes
para estar presente en cada sonrisa.


Llevamos algún tiempo reuniéndonos  cada vez que nos quedamos solos.
La poesía la incendia. Provoca a su desnudez interna a externarse.
Navegamos en un mar de poemas con sus cabellos negros relucientes de selva femenina
en sus senos morenos mis labios se pierden
me bebe
me abraza como premio a su antojo:
cogemos, cogemos como locos hasta que ella se entume y se queda tiesa degustando, suspirando.

Quiero volver a los poemas, a escucharlos en su lengua materna, pero ella no está de humor, está en otro mundo, en otra órbita, lejos, lejos: allá donde el apetito de vida es como botella de aguardiente que sorbo a sorbo nos va llevando a la embriaguez total.

La noche envuelve nuestra desnudez en el ciclo habitual de nuestra aventura: dormimos-cogemos, dormimos- cogemos.
Allá por la madrugada la grabación queda lista para ser emitida al día siguiente en nuestro programa de radio.

Dos tazas de café humeante se vuelven campanario para ese amanecer que aún presume allá afuera, la marcha de los autos a alta velocidad; en menos de una hora, todo marchará a paso de tortuga: así es la gran ciudad.

Tuhuali (su nombre indígena) está seria. Esta tarde será el último día que nuestras voces serán  pareja en la emisión de radio internacional, después me escuchará, las veces que pueda, desde la ciudad de Europa donde tomará su especialidad en sociología. 

Tsckse aliltlick anmjkalickl.

Yo sé que eso quiere decir que su entrega es más allá del alma.
Sólo le digo te quiero, en nuestra lengua no existe una expresión así de breve y profunda.

Se le llenan los ojos de llanto, tomo su cuerpo menudito entre mis brazos y la llevo a la regadera, nos bañamos de todo, de agua tibia, de jabón y de besos.
Mi anhelo de impregnarme eternamente de su aroma es inútil, sólo habrá entre nosotros esa llamada semanal, apenas posible, para sobrevivir con los mutuos presupuestos, y los dos años pasados compartiendo un mismo proyecto. Después, nuestras vidas se volverán como arenas y espuma de playa.