martes, 26 de mayo de 2009

Los garabatos fugitivos

Como ya es hábito, he perdido todos los garabatos que había ido juntando en los años recientes. Eran mejor las hojas, se ponían amarillas y arrugadas, salvo algún incendio, ahí seguían, como la gente, poniéndose amarillos y viejos.

Los he perdido y no sé si sea bueno o malo. No conozco otros parámetros, tiene que ser lo uno o lo otro para quedar ubicado en mi lado femenino, tan aplaudible en estos tiempos. Dejaré que mi lado masculino se haga cargo y pronto los vuelva parte de lo innecesario.

Ayer Villabazo, el argentino más argentino que he conocido casi hace un tango con la historia. Yo que tú, me pego un tiro, habría dicho, haciendo alarde de su aspecto de sí fatalista.
Ahi la voy asimilando poco a poco. ya veremos, ya veremos.