domingo, 5 de abril de 2009

Canto a la Luna Ausente.

La luna no siempre viene a mi casa
mas yo siempre la espero.
Cuántas veces el cielo nublado me ha impedido verla...

Muchas.
Muchas veces...,
más yo sé que la luna está ahí
tras todas esas sombras
tras todas esas cunas de tormenta.

Yo sé que la Luna es muda.

Nunca habla.
Siempre está callada y mirándome.
Abrazando a su conejo
y bañando los paisajes con su belleza.

La Luna es así.

Y yo también soy así
Soy un loco que sólo se siente bien hablando con la luna,
y la luna: sólo escucha.
Ambos somos así.

La Luna y Yo.

Estas semanas, el cielo ha estado nublado.
Muchas tormentas esperan el momento indicado para descargar su ira sobre el mundo.
La Luna no se ha aparecido
Quizá ya no vuelva.
Quizá no quiera saludarme.
Quizá su conejo se despertó y se ha escapado,
y la Luna lo anda buscando.

Luego se le escapa.

Por eso, a veces se ve que sus brazos están abiertos,
llamándolo...,
acogiéndolo.

Quizá algún día escampe
y la luna vuelta a estar ahí de nuevo
con su rostro plateado
y su mirada de lucero.

Pero, si la luna nunca vuelve...,
de todas maneras
siempre estará en mi recuerdo
y en mi corazón.
mientras tenga recuerdo,
y mientras tenga corazón.