miércoles, 18 de marzo de 2009

Viento de marzo

Hoy
con el viento de marzo
y el resplandor mortal de un triste ocaso
me regresó la musa
envuelta en su mortaja
entre linos de seda
y zapatillas rojas perfumadas

Me sorprendió en la tarde, que me huía,
para no compartirme su morada.
Regia, llena de sol
de fiesta engalanada
desafiando cometas
con su cola de lumbre tan dorada.

Con el viento de marzo
y uno que otro latido que la aguarda
me sorprendió la musa,
doliente y pesumbrosa,
desesperada y muerta
muerta de muerte lenta,
retardada,
para llorar conmigo
los últimos minutos
del invierno...,
antes de hacerse nada.