miércoles, 18 de marzo de 2009

Hoy no estoy

Hoy no estoy
quiero llorar a gusto mi agonía
quiere verter de mi alma, toda, impía...
los petardos que el cielo me heredaran

Hoy no estoy
hoy me he vuelto silencio
con las puertas cerradas sin espías
con el cuerpo apartado de mi pecho
para mirar la herida
de mi doliente pecho.

Hoy no estoy para nadie
sólo la muerte viste con sudarios
a mi doliente pecho tan herido,
solo el fantasma oculto de mi mente
se desangra en mi lecho
compartiendo las horas
con la punzada ardiente
que me cuenta
los agudos segundos.

Este abandono inerte que me duele
tiene un sabor, que amargo, es exquisito
tan amargo que, a muerte...,
me es un sabor bendito.

Hoy no estoy
para todos...
me he convertido
en alma
de todos los lamentos.