lunes, 9 de febrero de 2009

Boda en Mazatán

Lo más absurdo es que hablan como loros
con sus voces agudas
con sus ojos cerrados por el humo,
y en sus manos
las hojas de plátano adquieren forma de paquete
y las tiras de tallo de palma
se vuelven el cordel con que se ligan.

Se habla de todo
se cuenta todo

Están solas las mujeres
los únicos hombres somos niños,
y los que guardan en sus sueños más preciados.

El mole con las tiras de carne de cerdo
entre la masa de maíz reseco
parece noche negra entre la luna

Alrededor de la gigantesca olla de barro
los niños jugamos a "los encantados"
los perros nos miran aburridos
y el calor tropical nos viste de sudores.


Las mujeres
todo se dicen
todo se cuentan
nada se callan.

Los leños lamen la superficie de barro
el tamal suelta su olor a selva

Una botella de aguardiente desatora los penares
y el humo ayuda a disipar los llantos
de algún sueño furtivo
irrealizado.

La noche espera con sus cohetes de vara para buscar al cielo;
En la montaña,
nuestros viejos fantasmas terminan de vestir de fiesta
hoy vendrán por el cielo
como nubes
como vientos
con sus trajes de plumas
y sus huaraches de piel de venado.

¡Cuántos listones!...
¡muchos!
de todos los colores
al sombrero bordados:
son los dioses.

La marimba recrea en sus acentos
la cascada de azul que guarda el monte
las caracolas blancas de los ríos
y los murmullos más secretos de los hombre.

Brisas
playa
río
selva
cielo
nube
lluvia

todo desde maderas de marimba.

Que no acabe la fiesta
de la choza nupcial viene la vieja
con el cántaro roto
y ese paño de seda
de un blanco perfumado
donde queda la huella
de que llega, doncella,
a los brazos del amado.