miércoles, 24 de diciembre de 2008

Lobas Sedientas de Loba

no era mañana ni era tarde
no era hora que se pudiera imaginar
era un cuarto con luces mercuriales
y espejos adheridos

era dos bellos cuerpos desnudos
en abrazo de piernas cruzadas
prodigándose besos húmedos
con sus labios arrugados

eran lobas sedientas de loba