lunes, 8 de octubre de 2007

Tu estabas muerta

Estabas muerta
muerta de una muerte, que, aburrida
se despojaba muerta
de cuanto fuera vida.

Tú estabas muerta
moribunda de un glaciar sin sentimientos
con paredes absurdas
como sus muros desiertos
como esferas de ciegos que se mueren dentro, dentro...
podrídamente... muerta
como el peor de los muertos.

Fui un raro misterio
que impregnó de una luz
fantasiosa y esquiva
un paraíso nuevo
que sabiéndote a vida
te arrancó de las fauces suicidas
hacia un suelo de sales
y semillas.

Pero tú estabas muerta
tu mirada está muerta
tu figura está muerta
y en tu pecho no cabe, clavada, ni una herida
para daga de ensueño
porque tú ya estas muerta
y la daga es dolor
que no encuentra sentido
entre los muertos.