viernes, 5 de octubre de 2007

Se me ha perdido un faro

Siempre callo.
No es segura mi voz
si he estado triste
siempre callo.
Mi silencio es fatal:
mudo y sombrío;
como esa sombra
que rumora olvido
donde suelo pasar
horas enteras.

Quizá mi soledad se vuelva un río
que rozando entre piedras
intente detener su cruel camino
que vuelve hacia la mar,
sobre aguas fieras
donde los ríos se pierden
ya sin penas.

Se me ha perdido un faro
y aún discuto
cómo se marcarán mis nuevas sendas.

Siempre callo
es bueno ese callar
porque el silencio
sólo sabe esperar
por cosas buenas.